Overblog Seguir este blog
Administration Create my blog
3 abril 2012 2 03 /04 /abril /2012 07:08

 

cruz-de-cristo.jpg

El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.  Juan 1.29


 Jesús nació crucificado. Cada vez que hacía conciencia de quién era, también hacia conciencia de lo que tenía que hacer. La sombra en forma de cruz siempre estaba a la vista. Y los gritos de los condenados al infierno podían escucharse siempre.

 

Esto explica el destello de la determinación en su rostro cuando decidió ir a Jerusalén por última vez. Iba en su marcha hacia la muerte  Lucas 9.51



Esto explica la firme decisión en sus palabras al decir: «Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo»  Juan 10.17–18

Repost 0
Published by HENRY - en Reflexión
Comenta este artículo
5 marzo 2012 1 05 /03 /marzo /2012 20:40

ojo-relojHebreos 12:1  Por tanto,  nosotros también,  teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos,  despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia,  y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,

 

La analogía que está usando el autor de Hebreos, para ayudarnos a entender las dinámicas de la vida cristiana, es la de una maratón, una carrera de 42 interminables km. Entre otras cosas, nos exhorta a correr "con paciencia" la carrera que tenemos por delante.

 

Es el apóstol Santiago el que nos anima a tener gozo en medio de las dificultades, sabiendo que uno de los resultados más importantes de este trato especial de Dios es que lleguemos a tener paciencia. ¡Y qué cualidad tan importante es esta virtud!

 

Por falta de paciencia Abraham engendró un hijo con Hagar. Por falta de paciencia José intentó salir de la cárcel, apelando a la ayuda del copero. Por falta de paciencia, Moisés mató al egipcio y debió huir al desierto. Por falta de paciencia, Pablo descartó al joven Marcos.

 

La maratón es una de las pocas disciplinas donde no ser joven es una definitiva ventaja. Los grandes corredores a nivel mundial, no son los atletas de 18 o 20 años, como lo pueden ser en otros deportes. La edad promedio de los campeones está más cerca de los 35 años. ¿Por qué? Porque el joven carece de ese elemento que es indispensable para correr una carrera de larga distancia: el saber medirse y llevar el ritmo necesario para llegar a la meta. He participado de varias maratones donde jóvenes entusiastas largan la carrera como si fueran hasta la esquina para comprar pan. La carrera, sin embargo, dura varias horas, y nadie podrá completarla si no lleva el ritmo adecuado.

 

Encontramos una lección importante en este aspecto de la analogía. En la vida hay muchas personas que comienzan su experiencia espiritual con gran fuego y pasión. En poco tiempo se elevan a alturas poco frecuentes en otros de más experiencia. Deslumbran con lo atrevido de su recorrido. Pocos, sin embargo, pueden mantener este ritmo por largo tiempo. La mayoría, cae de la misma manera que subieron: estrepitosamente.

 

El líder maduro sabe que la carrera es larga. No se siente intimidado por otros que en poco tiempo parecen avanzar mucho más en la vida cristiana. El premio no es para los que salen con grandes despliegues de energía, sino para aquellos que, con un ritmo pausado pero constante, llegan a cruzar la meta final.

 

Impóngale a su vida ministerial un ritmo seguro, cuidando sus recursos, porque en el momento de mayor cansancio va a necesitar de las reservas que no gastó cuando se sentía con toda la energía y la pasión de los que recién inician la carrera. Este es el secreto de los grandes corredores. Cuando el cuerpo les dice que pueden ir más rápido, lo frenan. Saben que más adelante lo que ahorraron en esfuerzo será crucial para terminar la prueba.

 

San Agustín, alguna vez observó: “La paciencia es la compañera de la sabiduría”. Los apurados rara vez tienen tiempo para aprender las lecciones necesarias para el éxito. ¿Qué cosas producen en usted impaciencia? ¿Qué reacciones afloran en situaciones donde le falta paciencia? ¿Cómo puede hacer para crecer en paciencia?

 


Repost 0
Published by HENRY - en Reflexión
Comenta este artículo
23 febrero 2012 4 23 /02 /febrero /2012 18:49

“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.” Juan 15:7.orando


Necesariamente debemos estar en Cristo para poder vivir para Él, y hemos de permanecer en Él para ser capaces de argumentar la largueza de esta promesa Suya. Permanecer en Jesús es no abandonarlo nunca por otro amor, o por otro objeto, sino que es permanecer en una unión viva, amorosa, consciente y dispuesta, con Él.

El pámpano no sólo está siempre cerca del tallo, sino que siempre está recibiendo vida y fertilidad de él. Todos los verdaderos creyentes permanecen en Cristo en un sentido; pero hay un significado más elevado que debemos conocer antes de que podamos alcanzar un poder ilimitado en el trono.

“Pedid todo lo que queréis para los ‘Enocs’ que caminan con Dios, para los ‘Juanes’ que se recuestan en el pecho del Señor, para aquellos cuya unión con Cristo los conduce a una constante comunión.


El corazón debe permanecer en amor, la mente debe estar enraizada en la fe, la esperanza debe estar cimentada en la Palabra, el hombre entero debe ser unido al Señor, pues de lo contrario sería peligroso que se nos confiara el poder de la oración.

La carte blanche (carta blanca) puede ser otorgada únicamente a alguien cuya misma vida es: “Ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí.” ¡Oh, ustedes que rompen su comunión, cuánto poder pierden! Si quisieran ser poderosos en sus súplicas, el Señor mismo ha de permanecer en ustedes, y ustedes en Él.

Spurgeon, Charles H.

Repost 0
Published by HENRY - en Reflexión
Comenta este artículo
21 febrero 2012 2 21 /02 /febrero /2012 18:52

Romanos 1:16, 17    Porque no me avergüenzo del evangelio; pues es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree, al judío primero y también al griego...cerebro.jpg

Jorge caminaba por la calle, concentrado en sus pensamientos. Había decidido no seguir huyendo de Dios, como lo había hecho durante tanto tiempo. No aguanto más, se dijo. Me siento tan culpable. Estoy tan solo. Creo que me estoy perdiendo algo importante en la vida. Después de caminar un buen trecho, Jorge llegó a un templo y entró en él. Se detuvo un instante para dejar que su vista se acostumbrara a la oscuridad.

— ¿Piensas entrar? —preguntó alguien.

La voz lo sobresaltó. Se dio vuelta y vio a una señora anciana a su lado.

—Sí —contestó Jorge–. Quiero entrar.

—Entonces necesitas darme tu cerebro, jovencito —dijo la mujer.

— ¿Mi cerebro? —preguntó Jorge confundido. ¿Para qué querría ella su cerebro?

— ¿Acaso no decidiste ya aceptar a Cristo como tu Salvador?

Jorge movió la cabeza en señal de asentimiento.

—Pues bien —dijo ella—. Tienes que dejar tu cerebro aquí a la entrada. Y no lo necesitarás más. Ya sabes que los cristianos nunca piensan.


No, no existe en la realidad un chico llamado Jorge que tuvo que entregar su cerebro. Pero muchos piensan que creer en Jesús es sólo para gente que no usa el cerebro. Eso no es cierto. Llegar a conocer a Dios no significa que dejas de razonar. Significa que usas tu mente para comprender las grandes respuestas de Dios a las preguntas más importantes de la vida.

La Biblia nos enseña algunas verdades que son un reto para nuestra mente: que Dios nació como un ser humano… que realmente hubo milagros de sanidad y otros en la época bíblica… que Jesús resucitó de entre los muertos. Esos son algunos de los acontecimientos muy poco probables, y tenemos razón en examinar su veracidad. Pero muchas personas muy inteligentes han leído la Biblia y han llegado a la conclusión de que es absolutamente cierta.

Había una vez un abogado británico muy inteligente llamado Frank Morison que trató de probar que nuestra religión cristiana no es verdad. Empezó a escribir un libro mostrando que Jesús nunca resucitó. Investigó, analizó todos los datos que encontró en la Biblia y en los libros de historia, y trabajó intensamente para cumplir su propósito. Al final, ¡toda su inteligencia y sus investigaciones le mostraron que Jesús había resucitado de entre los muertos! Y aceptó a Cristo como su Salvador.

Confiar en Jesús no requiere que dejes tu cerebro a un lado. En realidad, demanda que lo uses más que nunca hasta estar completamente convencido de tu fe: “Porque no me avergüenzo del evangelio; pues es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree, al judío primero y también al griego” (Romanos 1:16).

 

¿Crees que tienes que dejar tu cerebro a un lado cuando aceptas a Jesús como tu Salvador? ¿Por qué sí o por qué no?

 

¿Tienes alguna pregunta que te molesta en relación con tu fe? ¡Busca hoy en la Biblia para encontrar la respuesta!

Señor, utiliza nuestra mente para ayudarnos a comprenderte a ti y tus buenas nuevas.


 

 


Repost 0
Published by HENRY - en Reflexión
Comenta este artículo
20 febrero 2012 1 20 /02 /febrero /2012 18:18

Las Oraciones Hacen la Diferencia16

Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye.  Juan 9.31

La mayoría de nuestras vidas de oración podrían ser objeto de afinamiento.

Algunas vidas de oración carecen de persistencia. Son un desierto o un oasis. Son largos, áridos y secos períodos interrumpidos por breves chapuzones en las aguas de la comunión…

Otros necesitamos sinceridad. Nuestras oraciones son un poco huecas, aprendidas de memoria y rígidas. Más liturgia que vida. Y aunque son diarias, son tediosas.

Otras aún, carecen, digamos, de sinceridad. Nos preguntamos sinceramente si las oraciones producen resultado alguno. ¿Por qué Dios que está en el cielo va a querer hablar conmigo en la tierra? Si Dios lo sabe todo, ¿quién soy yo para decirle algo? Si Dios lo controla todo, ¿quién soy yo para hacer algo?

Nuestras oraciones pueden ser torpes. Nuestros intentos pueden ser débiles. Pero como el poder de la oración reside en el que la escucha y no en el que la eleva, nuestras oraciones realmente producen resultados…

 

 

 

 

Repost 0
Published by HENRY - en Reflexión
Comenta este artículo
28 enero 2012 6 28 /01 /enero /2012 01:37

obesidad¿Nos encantaría comer todo lo que nos gusta y no engordar ni un gramo? Algunos pocos pueden disfrutar de ese privilegio, pero la gran mayoría no tenemos esa posibilidad.

 

Un estudio sobre obesidad dice “que el cuerpo grita con su dolor lo que no puede decir con la palabra... La obesidad tiene que ver con una enfermedad social, con la presión que genera una necesidad innecesaria y una dependencia cada vez mayor, un mal uso, un abuso, y finalmente una adicción a la comida”

 

Más allá del tema médico en sí mismo, ¿Sabe en qué me llevó a pensar? En que sufrimos “obesidad de pecado y flacura extrema del Espíritu”

 

Creamos en nuestras vidas muchas dependencias malsanas (pecados) y hacemos dieta estricta de la Palabra de Dios.

 

La Biblia nos dice cómo somos naturalmente:

 

“Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira; ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado. Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza, como carga pesada se han agravado sobre mí. Hieden y supuran mis llagas, a causa de mi locura... porque mis lomos están llenos de ardor y nada hay sano en mi carne. Estoy debilitado y molido en gran manera, gimo a causa de la conmoción de mi corazón” (Salmos 38:3-8)

 

“... atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades...” (Romanos 1:29-30)

 

“... tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar...” (2 Pedro 2:14)

 

“¡Ay de vosotros...! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia” (Mateo 23:25)

 

Pero  Dios nos ofrece la oportunidad y los recursos para ser así:

 

“El temor de Jehová es para vida, y con él vivirá lleno de reposo el hombre; no será visitado de mal” (Proverbios 19:23)

“Así que, si todo tu cuerpo está lleno de luz, no teniendo parte alguna de tinieblas, será todo luminoso, como cuando una lámpara te alumbra con su resplandor” (Lucas 11:36)

“Pero estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento...” (Romanos 15: 14)

“... que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria...” (Colosenses 1:9-11)

 

Miqueas decía:

“Mas yo estoy lleno del poder del Espíritu de Jehová, y de juicio y de fuerza...” (Miqueas 3:8)

 

¿Qué diremos nosotros... de qué llenaremos nuestras vidas?

 

Dios quiere librarnos  del pecado y darnos vidas perfectamente sanas y llenas de su poder.

 

 

 

daresperanza

Repost 0
Published by HENRY - en Reflexión
Comenta este artículo
28 diciembre 2011 3 28 /12 /diciembre /2011 06:35

En este año nuevo, no sea nuestro anhelo de pensar solo en nuestra posición económica y querer ser más adinerados posible que los otros,  en desear tener cosas materiales como jactancia, no digo que seamos conformistas, de ninguna manera, sino en lo que debemos tener cuidado de no permitir que el mundo nos enriquezca.images-dinero.jpg

 

Abraham, hombre y amigo de Dios, rechazó los despojos de Sodoma, respondiéndole a Bera, rey de Sodoma, “para que no digas después: Yo enriquecí a Abram” Génesis 14.23. Abraham vio claramente que una vez comenzara a aceptar los favores de Sodoma, no pasaría mucho tiempo hasta que aceptara su ambiente y tal vez sus pecados también.

 

El mundo anhela enriquecernos. Jesús experimentó su atracción cuando el pueblo se arremolinó a su alrededor cerca del Mar de Galilea y le rogó que aceptara ser rey (Juan 6.15). Eso era algo muy halagüeño. Pero la gente no quería a Jesús por quien era; lo querían por causa de ellos mismos.  Ellos querían sus milagros, su  pan su popularidad. No querían su santidad.  Así que él no aceptó ser su rey terrenal.

 

La atracción del mundo puede ser sutil, no tiene que ser fantástica, grotesca ni rimbombante. Mucha gente que no cedería a las tentaciones obvias de la carne se ha rendido, sin embargo, a esa cosa intangible llamada mundanalidad, han vendido su esperanza celestial a cambio del disfrute de lo material, lo que se puede tocar y lo que está disponible ahora.

 

Dios le dio riquezas a Abraham como parte de su bendición, pero riquezas recibidas de Sodoma le hubieran sido para perdición.

 

La Biblia nos ordena no tener nada que ver con las riquezas que Sodoma pueda ofrecernos. Dios quiere que caminemos en quietud delante de él, quien es nuestro verdadero tesoro.

 

Las riquezas de Sodoma son inciertas. Supongámonos que Abraham las hubiese aceptado, ¿qué habría pasado entonces? Veinte años después, Sodoma se convirtió en un lago de fuego, y la inversión de Abraham se habría hecho humo. ¡No debemos confiar nuestro destino al humo! Así que confiemos más bien en Dios quien “Nos provee todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos” 1Timoteo 6.17

 

Salmo 37:16-17    Mejor es lo poco del justo, Que las riquezas de muchos pecadores. Porque los brazos de los impíos serán quebrados; Mas el que sostiene a los justos es Jehová.

 

 


Repost 0
Published by HENRY - en Reflexión
Comenta este artículo
6 diciembre 2011 2 06 /12 /diciembre /2011 13:25

“El amor de Cristo nos constriñe.”   2Corintios 5:14

enojo.jpg

Tu trabajo, tu habilidad y tu talento fueron hechos para la gloria de Dios.

 

Muchas personas tienen esta actitud: “No estoy preocupado en cómo llegar al cielo, con tal que llegue ahí.”

 

Me temo que si Dios revelaría nuestros motivos la mayoría correría y se ocultaría de la vergüenza.

 

Nuestra vieja naturaleza huma
na quiere la gloria por lo que ha hecho.

- Diótrefes tenía este problema. 3 Juan 9 – “Al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos.”

- Diótrefes se exaltó a sí mismo.

- Muchos no vendrán a la iglesia o la dejarán a menos que reciban una posición o se les permita cantar, tocar un instrumento, ser diácono o maestro de escuela dominical.

 

Un ejemplo de aquellos que querían recibir la gloria son los fariseos.

- Los fariseos oraban en voz alta.

- Ellos ayunaban tristemente,  daban sus diezmos u ofrendas abiertamente.

- Jesús comentó sobre su comportamiento, “de cierto os digo que ya tienen su recompensa.”

No tienes que probar tu espiritualidad. De hecho Jesús dijo que tu oración, ofrenda y tu ayuno se hagan en secreto y Dios te lo recompensará en  público.

 

¿Cuál es tu motivación en la obra?

 


Repost 0
Published by HENRY - en Reflexión
Comenta este artículo
30 noviembre 2011 3 30 /11 /noviembre /2011 06:54

trabajar-en-casas-de-apuestas

Las obras religiosas nunca le han impresionado a Dios.

Los "fariseos" daban sus diezmos, oraban y ayunaban tres veces a la semana.

Las "buenas obras" son obras hechas, dependientes del Espíritu Santo, Jesús dijo, "separados de mí nada podéis hacer." Sin embargo, cantamos, enseñamos, predicamos, adoramos, damos, testificamos y obramos sin el poder del Espíritu Santo.

A muchos se les tiene que rogar, jalar, empujar, sobornar y acariciar, ¿por qué? Porque muchos le están dando las "sobras" a Dios en vez de darle lo mejor. Ellos están en medio de una rutina, una rutina religiosa, pero su corazón no está en su obra.

¿Cómo estás en la obra?

Repost 0
Published by HENRY - en Reflexión
Comenta este artículo
1 julio 2011 5 01 /07 /julio /2011 05:25

orando.jpg  

Sabemos con toda seguridad que Dios se comunica con nosotros a través de Su Palabra y que  nosotros lo hacemos con El a través de las oraciones. Para conocerlo debemos leer y estudiar Su Palabra. Para comunicarle nuestro sentir y nuestras peticiones debemos  orar.

Cabe preguntarse... ¿hacemos estas dos cosas diaria y permanentemente?

La Biblia nos dice:

  • “Desechando, pues, toda malicia... desead, como niños recién nacidos la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor” (1 Pedro 2:1-3)
  • “... La oración eficaz del justo puede mucho” (Santiago 1:16)

Lucas 1:5-20 

  • “Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías, su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elisabet. Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor. Pero no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran ya de edad avanzada... Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso. Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió temor. Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan... Dijo Zacarías al ángel: ¿En qué conoceré esto? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada. Respondiendo el ángel le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y he sido enviado a hablarte, y darte estas buenas nuevas. Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo”

Evidentemente Zacarías había orado por un hijo, pero cuando llegó el ángel a anunciarle la respuesta a su oración, el sacerdote dudó... ¡Posiblemente con el paso de los años incluso haya olvidado que alguna vez oró por un hijo! Pero Dios había oído la oración...

¿Hemos orado por algo? Quizás ya hace tanto tiempo que ni lo recordamos... Tal vez ya hemos desistido de continuar por no ver respuestas...

Sabemos que las respuestas de Dios pueden ser: “Si”, “no” o “en otro momento”. Pero ¿creemos realmente esto?

Por supuesto que nos gustan las respuestas inmediatas y visibles. Deseamos algo y que sea ya. Pero Dios tiene Sus planes y sus maneras de hacer las cosas. Sus respuestas vendrán cuando Él lo disponga y tendrán tal trascendencia como jamás imaginaríamos al momento de orar por ellas.
 
Zacarías tuvo que recordar la Soberanía de Dios en su propia carne...

Santiago 1:5-7 

  • “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor”

Aunque nos olvidemos de lo que hemos pedido, Dios jamás lo hace y a Su Tiempo, responderá...

Repost 0
Published by HENRY - en Reflexión
Comenta este artículo

Presentación

  • : El blog de Henry Vasquez
  • El blog de Henry Vasquez
  • : Es un blog dedicado a transformar vidas, vidas que transformaran el mundo.
  • Contacto

Perfil

  • HENRY
  • Mro. Ps. Iglesia Bautista Efata - Pucallpa - Perú

henryvasquezch_09@outlook.com

http://iglesia-bautista-efata.blogspot.com
  • Mro. Ps. Iglesia Bautista Efata - Pucallpa - Perú henryvasquezch_09@outlook.com http://iglesia-bautista-efata.blogspot.com

Texto Libre

Archivos

Páginas